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martes, 31 de octubre de 2017

Napoleon-born2party
¿Cómo que la foto no tiene nada que ver con el texto? ¿A que te meto?

No me hagan hablar de este tema, por favor. No me hagan ustedes hablar de él, que cuando los zorros nos ponemos, nos ponemos.

Parece mentira a estas alturas tener que explicar las enormes diferencias que nos separan, prácticamente un abismo insalvable. No hay más que ver nuestro concepto de patria y nación: un espíritu aunado en nuestra comunidad para lograr un proyecto común de bienestar, en cambio el suyo…

Queda claro, aunque ellos digan lo contrario, que la comunidad internacional nos concibe por nuestra enorme aportación al concierto universal de la cultura, nuestra propia personalidad y carácter únicos en esta tierra, nuestra riqueza artística y espiritual, en resumen: por nuestros valores.

Somos herederos de una tradición histórica, no como ellos, que solo se dedican a esgrimir las más ruines (y mezquinas) mentiras con tal de ilegitimarnos. Nos quieren imponer sus ideas sobre si es mejor la monarquía o la república, ¿qué me dicen de eso? Está claro que nuestro sistema es mucho mejor, no cabe ninguna duda de que en sus múltiples ventajas reside su verdadera valía. Miren la cantidad de países del mundo que lo tienen y lo bien que les va, ¡por favor!

¿Y sus políticos? Sus políticos son unos chorizos, ¡hombre ya!, unos mangantes y unos aprovechados que solo están en esos puestos para hacerse de oro a costa de los de siempre, no como los nuestros, claro está, que son un dechado de moralidad. No hay más que verles: es obvio que solo quieren lo mejor para nosotros.

Y su bandera, ¡ay Diox mío, su bandera! Aparte de que es totalmente ilegítima, resulta que sus colores son feísimos, joder, si es que parece que cuando sea  que los eligieron, lo hicieron adrede para ofender el buen gusto del espectador. La nuestra, en cambio, da placer con solo mirla.

No hay que ser un lince para ver que ellos se equivocan y que nosotros somos portadores de la única razón. Nuestro camino es el correcto y único a seguir, no como el suyo, que solo lleva a la ruina y a que los pobres tengan aún menos si es posible.

Está claro que no podemos dejarles que se salgan con la suya, ¡hay que acabar con su campaña de desinformación cuanto antes para que todo el mundo vea claro que desde el principio fuimos nosotros los que tuvimos la razón!

Ale, ya lo han conseguido. Ya me han tirado ustedes de la lengua.


Más: anteriormente en La fabulosa gallina de goma, Topografía

miércoles, 26 de abril de 2017


Hablemos de lo que ha pasado esta semana en un programa basura de la televisión. Hablemos de las burlas y los comentarios fuera de lugar al 'Héroes Manga Madrid'. 

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¿Por qué no te vas a llamar Krilin a tu puta santa madre?

Cuando yo era chaval sentía fascinación por un mundillo que apenas estaba empezando a existir: juegos de mesa, rol, cómics, videojuegos, cine pulp, series y películas orientales... todo esto se denominó, a falta de un nombre mejor, cultura underground. Supongo que porque en aquella época era bastante poco popular y a la gente que se sentía atraída por ella era tratada como raritos. 

Me encantaría decir que hoy los tiempos han cambiado y que en esta época de corrección política y respeto la gente ya no es discriminada por sus aficiones... pero no. Y para muestra un botón:

            

Aquí el vídeo que han hecho unos payasos (que no tienen maldita gracia) de la televisión española sobre el 'Héroes Manga Madrid', lo que de toda la vida había sido el 'Expomanga', y que no es ni ha sido nunca el 'Salón del Manga' por mucho que sus desinformados presentadores se empeñen en repetir, que es un evento diferente y que se celebra en Barcelona. 

Ridiculizar el cosplay y burlarse de la gente a la que entrevistan no debió ser suficiente, así que les pareció que lo mejor sería meterse también con los asistentes por su apariencia o simplemente por ir disfrazados. Totalmente fuera de lugar sus comentarios y su manera de intentar ridiculizar a la gente.

En un alarde de sorprendente creatividad y demostrando una actitud nunca antes vista fuera de un aula repleta de adolescentes, un medio ''serio'' nos enseña un despectivo reportaje en el que sus ''profesionales'' se dedican a meterse con la gente por su aspecto físico, por su sobrepeso o por su edad. Muy de patio de colegio, joder.

Y no podían cerrar el programa, obviamente, sin caer en los tópicos más rancios que este mundillo arrastra desde los 90: ¡Virginidad! ¡Campo de nabos! ¡Llamemos Krilin a un señor calvo de treintaitantos años! ¡Burlémonos de la chica gordita! ¡Hagamos sentir incómoda a la gente a la que entrevistamos y gastémosles bromas de mal gusto!

Miguel Martín, ya que has aprendido a contar: conmigo no cuentes. Y espero que tampoco con nadie que se sienta mínimamente identificado con este mundillo.

EDITADO: me han hecho borrar el vídeo de Youtube, así que supongo que no les habrá hecho gracia que tuviera cerca de 1000 visitas en unas horas. Así que lo subo al blog, y joder, pienso compartirlo por las redes sociales. Por mamones. Así que si queréis fastidiar a estos señores, ya sabéis: solo tenéis que compartir el post.  

Más: anteriormente en La fabulosa gallina de goma, Bye, bye, Expocómic

martes, 4 de abril de 2017


El otro día estaba yo paseando por la blogosfera cuando de pronto recordé lo molón que es ser un zorro. Y claro, una cosa lleva a la otra y recordé que hace mucho -demasiado- tiempo que no fardo de mi raposidad latente. Porque yo soy un zorro, ya os lo había dicho antes... ¿no?

Y mira que estamos más de moda que nunca, ¿eh? Parece que por fin la vida nos está devolviendo a nuestro legítimo lugar. Y gran parte de la culpa la tiene un tal Antonio Sannosequé, que hace la tira de años publicó un famoso libro de historia totalmente veraz.

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Mi otro abuelo con el cosmonauta, imagen para la posteridad

El libro en cuestión trata sobe el primer cosmonauta que llegó a la tierra y como lo primero que hizo fue dirigirse a un zorro que se encontró al reconocerlo (evidentemente) como miembro representante de la especie más inteligente sobre la faz del planeta. Yo lo sé porque esta historia le ocurrió a mi otro bisabuelo García, claro. 

Mi bisabuelo luego se aburrió -es que los zorros perdemos el interés fácilmente, ¿sabéis?- y al cosmonauta de turno le tocó buscarse otros seres menos inteligentes con los que contactar, como una culebrilla y finalmente un humano. El libro, claro está, no narra los acontecimientos en orden, que parece que os lo tengo que explicar todo siempre, y esto es un recurso narrativo conocido como 'anacronía'.

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Logo de la popular cadena 'El zorro del siglo 20'

Es importante destacar también el papel de los cientos de mensajes subliminales pro zorros que lanzamos desde nuestra cadena de televisión que emite a todo el mundo. Yo no trabajo allí porque no quiero, pero un primo mío es directivo y no para de darme la brasa para que le ayude con el curro. Menudo pesado, le digo yo siempre, que trabajar es de pobres y de humanos.

Y por cierto: todo el mundo sabe que los humanos vienen al mundo en la boca de una cigüeña pero lo que no es tan de dominio público es el importante asunto acerca de la procedencia zorruna. 



Pues bien, los zorros (que en realidad venimos de donde nos da la gana, esto es así) solemos proceder de Zao, un pueblecito japonés también conocido como 'La aldea de los zorros'. Allí un grupo de esclavos humanos nos cuida y nos alimenta desde que nacemos hasta que nos apetece ver mundo. Y entonces nos vamos, sin avisar ni nada.

Y ahora que te he puesto a ti, humano, en el bajísimo lugar que te corresponde frente a los sublimes zorros, me marcho a hacer maldades a otra parte, que aquí ya me he aburrido. Pero antes, una pregunta: ¿sabías todo esto acerca de nosotros, los genialísimos raposos?

Más: anteriormente en La fabulosa gallina de goma, Cosas de zorros

lunes, 16 de enero de 2017


Spain is different: todos lo saben. ¿Será por su soleadas costas? ¿Será, tal vez, por su maravillosa dieta mediterránea? ¿Quizá por lo grandioso de su cultura? O tal vez...

Tiernos y adorables bichitos que si se caen se matan

... ¿por lo entrañable de sus gentes? 

Todo el mundo sabe ya que aquí no hacemos las cosas igual que ellos: aquí somos capaces de superarles y hacerlo aún peor.

Y si no, que se lo pregunten a Sancho-Rof, ministro de sanidad en el año 81 cuando una epidemia debida al aceite de colza causaría más de 700 muertos en nuestro país, y a la fastuosa explicación que quiso dar sobre el asunto. Yo creo que cada vez que un político diga una parida deberían desgravarnos 100 euros de la declaración de la renta, a ver si así paran.

Soy un gran fan de Quino, pero hay que admitir que cuando Forges se pone en serio con una viñeta no tiene nada que envidiarle.

Más: anteriormente en La fabulosa galina de goma, La verdadera historia del génesis

miércoles, 4 de enero de 2017

Sí, Perry el ornitorrinco está en mi árbol de navidad.

¿Pero Holden, tío, que es ese saco delante de tu árbol de navidad? ¿Es que los reyes te han traído (por adelantado) una bolsa llena de carbón? ¿Tan mal te portas, Holden? Pues bien, como lo primero es lo primero: feliz 2017. Dicho esto, pasemos a resolver el misterio mediante otro de mis impredecibles relatos

Hace unos años y por motivos estrictamente profesionales tuve que adelgazar. Porque era o eso, o ser estudio de profesionales de la nutrición para ponerme como ejemplo de cómo no hay que ser, vaya. 

Total, que lo único que hice fue quitarme esos malos hábitos que todos sabemos que tenemos pero que en el fondo no queremos reconocer: beberme esa botellita de cola de 2 litros con la cena, llevarme 2 bocadillos de media barra de pan cada día al trabajo para almorzar, merendarme tarrinas de helado de medio litro yo solito... en fin, esas pequeñeces. 

Mamá gato se ha vuelto por fin loco, yo me voy a otra parte

Y también, aunque admito que en parte era para hacerme el tipo duro, dejé de tomar azúcar con el café. '¿Esto? No, qué va, no es por la dieta, es que yo lo bebo así, joder. Los hombres de verdad disfrutamos del amargo e intenso sabor del café mientras nos fumamos un puro, y si no mira a Bogart.' 

Total, que todo este rollo para contaros que desde hace como 6 años que no le echo azúcar al café ni a nada que no lo lleve ya, como por ejemplo, un helado. Eso y que a finales de 2015 vi un documental bastante interesante, uno en el que contaban todo lo malo que es el azúcar. Que si engorda, que si es adictiva, que si los consumidores de azúcar van de cráneo al infierno.

Como curiosidad, volvían a un grupo de ratas adictas a la bebida con azúcar y a la cocaína. Llegaba un momento del documental en el que las ratas solo podían elegir una de dos: si beber su bebida azucarada o la coca, y la gran mayoría elegía el agua con azúcar. Da que pensar, ¿verdad?

Así que me dije 'Joder Holden, menos mal que no tomas azúcar, ¿no? Es más: ¿cuánto azúcar no tomas con los cafés que te tomas en el trabajo?' Y para responder a esta pregunta me lo he tomado muy en serio: durante todo el 2016 he guardado pacientemente cada sobre de azúcar que me daban en los bares con el café o con los zumitos de naranja recién exprimidos.

Casi 3 kilos SOLO de azúcar al año

Así pues, ¿cuánta azúcar toma una persona (yo) al año? El resultado salta a la vista: cerca de 3 kilos de azúcar, una bolsa de plástico llena, joder, una mesa repleta de sobrecitos. Luego me pregunta mi madre que como hago para no tener tripa, ¡si es que solo dejando los sobrecitos de azúcar estoy no engordando 3 kilos al año!

Curiosidades, ruegos, súplicas y preguntas: 

                               - El peso de los sobres de azúcar va desde los 8 a los 12 gramos.
                               - Mis azucarillos preferidos son los que tienen una cita.
                               - ¿El azúcar moreno es ilegal?
                               - Contados (a ojo) los azucarillos hay 355: no llega a uno por día.  

No, en serio mami: tus nuevos hábitos me preocupan

En fin, que este post no pretende ser una lección moral para que alguien deje el azúcar, ni un prestigioso estudio para que la universidad de Masachuches lo publique. Solo es un pequeño experimento que he hecho para despejar ciertas dudas que tenía y que no me dejaban dormir, y que me ha apetecido compartir con vosotros. 

Ahora lo más importante: ¿qué debe hacer Holden con 3 kilos de sobrecitos de azúcar? ¿Me das alguna idea a la vez que tu opinión sobre el azúcar y su relación directa con la gente que termina en el infierno? 

Más: anteriormente en La fabulosa gallina de goma, Pongamos que hablo de los merengues

jueves, 22 de diciembre de 2016


Decisiones y acontecimientos sobre los que no tenemos ningún tipo de control: es increíble cómo afectan a nuestra vida.

Pongamos un ejemplo: corren los turbulentos principios de los años 80. Una pareja de recién casados hacen las tareas del hogar un sábado por la mañana cualquiera en Bilbao. Él canturrea canciones de los Beatles mientras friega los platos en la cocina y ella pasa la aspiradora en el comedor. Él recién ascendido en el trabajo, ella embarazada. 

Y llaman al timbre. Y qué raro, piensan, quién será si toda nuestra familia vive lejos. Es la Guardia Civil. Que vienen a avisarles, les dicen. Que han detenido a una célula terrorista de ETA, y que entre otros, poseían la matrícula de su coche y su dirección, así como sus horarios de entrada y salida de casa.

Y el resto es historia, claro. La historia de cómo mis padres volvieron a Madrid, o la historia de por qué nunca hemos visitado País Vasco en familia. Decisiones y acontecimientos, os lo digo yo.

Todo es muy dramático hasta que llega Holden y os clava una foto de ardilla

Os pongo otro ejemplo: el año pasado por estas fechas participé en un concurso y gané un maravilloso libro. Agradecido, escribí una reseña y me puse en contacto para enseñársela a quien para mí es LA AUTORA, en mayúsculas, aunque en realidad participen varios escritores en ese libro. 

Comenzamos a hablar y empezamos a llevarnos bien. Y el resto es historia, claro. La historia de cómo este año yo soy uno de los escritores de la segunda parte de ese libro. La historia de cómo por primera vez en mi vida me he metido con un relato erótico. 

Me gustaría decir que os lo dejo con todo mi cariño, pero en realidad os lo comparto con todo mi miedo porque, si tengo que ser sincero, me da una vergüenza enorme que leáis un relato erótico escrito por mí. Pero claro, luego me acuerdo de que a fin de cuentas no os conozco en persona y se me pasa.

https://goo.gl/GdqlvL

La primera vez que... es un libro de lo más majete que recopila sin ánimo de lucro una treintena de relatos eróticos escritos e ilustrados por bloggers, uno de los cuales es mío. OMG, pero Holden tío, ¿qué has hecho? Esta vez sí que vas directo al infierno. 

Así que os dejo aquí el link de descarga -GRATIS- por si alguien se cree que estoy intentando hacerme publicidad y forrarme a su costa. Y el resto es historia, claro. La historia de los que se lo descarguen y se lo lean. Y la historia que recreen en su mente y el comentario que me dejéis para decirme qué os ha parecido el libro en general y mi relato en particular. 

Pero... ¡Ey! A fin de cuentas, ¿no os estoy regalando un libro a finales de diciembre? ¡Demonios! Casi podríais considerarlo como un regalo de navidades de parte del tío Holden, ¿no? 

Más: anteriormente en La fabulosa gallina de gomaLa primera vez que...

martes, 17 de mayo de 2016

¿Alguna vez habéis visto una cinta de lomo ENTERA? Ojo, no unos filetitos de lomo ricos recién preparados por la abuela, no. Me refiero al trozo entero. Ese medio metro de carne que pesa más de 5 kilos.

Obama no ha querído perder la oportunidad de participar también en este jueguecito

En serio, para visualizarlo todos juntos, hagamos un sencillo ejercicio consistente en separar las manos y tratar de calcular a ojo de buen cubero cuánto mide medio metro. ¿Ya lo  tenéis? 

Bien. Os pido que NO borréis esa distancia imaginaria de vuestra cabeza por un minuto, sólo un minuto. Es porque quiero compartir con vosotros una expresión magnífica.

Casi, Ángela, pero es un poquito menos. Los alemanes sois unos exagerados, hija.

Veréis, me han dicho que no muchas veces. En serio, no hace falta que sea un 'no' importante, simplemente una negación simple formulada por medio de dos pequeñas letras de nuestro magnífico alfabeto. ¿Te gustan los huevos cocidos? No. Es fácil, a todos os habrán dicho que no alguna vez, ¿verdad?

Hablemos ahora de niveles de rotundidad.

Porque no es lo mismo un 'No, pero' que un seco no. También, cuando queremos expresar una negativa tajante podemos acompañar el 'no' con una serie de palabras que unidas a la negación como un apellido se une al nombre le confieren cierta solemnidad. 'No, imposible'. 'No, y punto'.

Pero todas estas conocidas lecciones sobre la negativa se quedan cortas, queridos amigos, al lado del inmenso poder de negación que escuché en una sencilla combinación de palabras el otro día. Tan rotundo y contundente que te tira de espaldas. Aún hoy cuando sueño pienso en esa expresión: quien domine tal capacidad semántico-lingüística sin duda llegará a ser alguien importante en este mundo.

Y es que, cuando queráis decirle que no a alguien, pero que no de verdad, mucho más tajante que un 'No, ni hablar', yo os recomiendo que apliquéis la fórmula que utilizaron conmigo el otro día:

-No, y una polla como una cinta de lomo.

Os lo prometo: descubriréis que no hay respuesta posible a semejante negativa. Es un 'no' inmenso y categórico, ¿verdad? Ahora os estáis acordando del jueguecito de antes con las manos, ¿eh? Pues eso. Me dijo que no, y fue que no

Que no, Mariano, que así no. Con las 2 manos, presta un poquito de atención.

 

Más: anteriormente en La Fabulosa Gallina De Goma, De Dioses y pollos va la cosa

domingo, 27 de marzo de 2016

¿A alguien más le pasa esto?

Como ya más o menos todos sabéis, yo vivo en la carretera. Es lo que tiene ganarse la vida conduciendo, ¿no? Y claro, una de las cosas que tiene la solitaria (pero viril y masculina) vida del conductor es que desarrollas tus propios hábitos y manías. 

En particular yo tengo una: escuchar música en aleatorio siempre que no hay radio, por aquello de no tener que preocuparme de estar escuchando siempre lo mismo. Me gusta confiar con placidez en la estupenda labor de la opción de reproducción aleatoria que tan cómodamente han incluido para mí en todas partes.  

¿He dicho 'me gusta'? Oh, perdón... ¡qué torpeza la mía! Quise decir que 'me gustaría' confiar. Porque a ver, que yo me entere: ¿Quién es el maníaco que programa cómo funcionan las reproducciones aleatorias? ¿QUIÉN?

Yo con la radio cuando me suena por cuarta vez consecutiva la misma canción

10 carpetas de música, más de 30 discos diferentes, cerca de las 400 canciones y casi 15 horas de música, y en un viaje de 150 kilómetros me sale 4 veces la misma canción SEGUIDA, y otras dos se repiten en dos ocasiones... ¡venga ya! 

Y es que esto no es un caso aislado, un expediente X que dijéramos: no. Me pasa siempre  ¡SIEMPRE! Empiezo a pensar que algún matemático cabrón especialmente troll se ha dedicado a programar la reproducción aleatoria con algún tipo de ecuación que haga que cuanto más escuchas en aleatorio, más probable es que se repitan las canciones

Y el caso es que, consultado (de nuevo) a un nutrido grupo de expertos en la materia (que además prácticamente aún no habían empezado con las cervezas cuando comencé mis pesquisas) con la finalidad de averiguar si sólo me sucede a mí, resulta que no, que se trata de un fenómeno relativamente frecuente

La otra explicación posible de por qué suena la música que le da la gana

Yo pensaba que esta semana santa me iba a comer un kilo de torrijas, pero para torrija la que lleva el reproductor de mi coche, joder. Como me vuelva a sonar la dichosa cancioncita de los Knicks en las próximas 2 semanas la borro del reproductor. 

¿Vosotros escucháis música en aleatorio alguna vez? ¿Os pasa esto? ¿Os sentís perseguidos por la improbable probabilidad de que una canción os salga 3 o 4 veces seguidas? ¡No me dejéis con la intriga! Temo que quizá mi nutrido grupo de fiables expertos quizá no sea tan útil como me creo. 

Más: anteriormente en La fabulosa Gallina De Goma, Rock&Roll

sábado, 20 de febrero de 2016

¿Eres un honrado ciudadano que ya sabe a quién votar?

El año pasado y tras consultar previamente a un nutrido grupo de expertos asesores en la materia, emití este comunicado oficial en mi habitual tono jocoso-sardónico sobre lo enorme que era el pimiento que me importaban a mí los premios de popularidad en los que cada año más blogueros se enzarzan con saña por ganar una competición de popularidad insufrible. 

Ahora mismo, releyéndolo, me sigue pareciendo que me quedó gracioso, ¡que idiota salao soy! El caso es que ahora mismo cojo mis palabras y me las trago con gran alegría y con buen humor, acompañadas de patatas fritas obviamente, y me saben a gloria bendita. Más que nada porque ya que hago el eufemismo me imagino que me saben bien, no voy encima a ser tan idiota de imaginarme que me saben a huevos cocidos.

Wow, Holden. No me esperaba esto por tu parte

Y es que este año SÍ que me he decidido a participar en los premios 20blogs. OMG, SE NOS CAE UN MITO #HOLDENTUANTESMOLABAS. Ya, ya. Milana bonita. Resulta que me inscribí en plena debacle: el mundo se estaba derrumbando, los jinetes del apocalipsis buscaban mi cabeza, Hitler trataba de gasearme y José Luis Moreno intentaba desesperadamente por todos los medios que me riera con un chiste suyo. 

Tenía la moral por los suelos, el ánimo hecho polvo, y decidí por pura necesidad de elevar mi ego -lo admito, soy humano- ver si mi blog tendría el nivel suficiente como para que lo admitieran a concurso. Quiero probar suerte aunque me importe un carajo el premio, me dije. 

¿Y ahora qué? Las votaciones ya habían empezado hace unos días y no pensaba decir nada, la verdad pero... se me ha ocurrido una idea. Una buena idea, de hecho. Y para llevarla a cabo necesito que me votéis, joder, porque no soy el puñetero Rockefeller. 

¿Por qué podría yo querer votar a Holden?

Porque aquí y ahora me comprometo a si gano el premio invertirlo en vosotros. Si mi blog recibiera Money en el dichoso concurso me comprometo a organizar una GRAN QUEDADA BLOGUERA para todos los que se quieran apuntar y costearla con el premio. Así, como lo leéis.

Tal que así me lo imagino yo

¿Y si ganas un premiaco del copón y no conseguimos ni gastarlo?  

Pongamos que gano el premio tocho, que creo que son 5000 eurazos, hago la quedada y como soy un desgraciado hasta para eso, solo os presentáis 3 personas. Todo el dinero que no se gaste en la quedada iría de cabeza a una ONG, a una protectora de animales o a algo así. No pienso quedarme ni con un mísero euro. 

¿Y si sólo ganas una estatuilla conmemorativa?

Pues aún así, me pago una ronda de cañas y bravas para el que se quiera apuntar. Lo digo en serio, joder.

Vivo al otro lado del charco y no voy a poder ir aunque ganes, ¿Debería votarte?

Joder, sí. Ten un poquito de corazón y hazlo por Suguspiña, que está deseando conocerme.

Yo es que leo a Doctora, Tarambana y a otros blogueros épicos que molan y me apetecería ir, pero tu blog me parece cutre y no lo leo. ¿Podría ir?

Te vienes igual a la quedada, así quizá conozcas a tus héroes de la blogosfera.



¿Os mola la idea? ¿Os apuntaríais? ¿Alguna sugerencia de ONG o protectora por si las moscas?

Más: anteriormente en La fabulosa Gallina De Goma, Comunicado oficial.

lunes, 14 de diciembre de 2015


La historia que os voy a contar ahora es sin duda una historia de terror (conmigo de protagonista las cosas no dan mucho miedo, la verdad), de esas pertenecientes a épocas oscuras y pasadas, y merece la pena ser leída poniéndole al narrador la misma voz que le pondríais a E.A. Poe. Es decir, la que le ponen en Los Simpson. Se la debéis a Tarambana y a Lili.

Y como toda buena historia de terror comienza en una noche oscura, a las tantas de la madrugada, y con unos jóvenes adolescentes divirtiéndose detrás de un almacén abandonado...

Se reían jovialmente, ajenos a la amenaza que bajaba inexorable desde los montes cercanos al pueblo. La figura no se dibujaba en la negra noche, no proyectaba sombra alguna y caminaba dando tumbos de un lado al otro del camino. 

Y así, entre carcajada y carcajada, y tragos a las litronas botellas de refresco aptas para ser bebidas por menores, la amenaza, el adversario, cayó sobre ellos. Concretamente a unos metros, y casi rodando por las escaleras. 

Se trataba de un conocido suyo del pueblo, un chaval mayor de veinte años cuya presencia no tendría que haber supuesto una amenaza. 

-¿Estás bien?- le preguntó un joven Holden, apenas un cachorro zorruno que recién acababa de abandonar el cubil. Su tono ansioso reflejaba preocupación verdadera.

-¡ALTO!- gritó el recién llegado. -¿QUIÉN VA?- inquirió desconcertado.

-Tranquilo señor X- respondió uno de los jóvenes. Por su nombre, claro. Pero queremos guardar el anonimato, ¿verdad?- somos nosotros

-Pero vosotros, ¿quiénes? No os reconozco.- balbuceó. Por su actitud, su aspecto, y sobre todo su aliento y su dificultad para expresarse quedó claro que había bebido más de lo recomendable. Concretamente, más de lo que le recomendarías a un enemigo que quisieras ver en el hospital.

-Pues somos...- comenzó a decir uno de los chavales antes de ser interrumpido abruptamente.

-¡NO ME LO DIGAS! ¡Yo lo adivino!- chilló dirigiéndose al joven Holden. 

Su ceño pronunciado advertía de los complejos procesos mentales que estaba sufriendo nuestro alcohólico amigo.

Chin chin chin chin

-tienes cara de llamarte Arturo. ¿A que sí? ¿Verdad que he acertado? ¿A qué te llamas Arturo?- le espetó al asombradísimo Holden.

-¿Yo?-respondió estupefacto. -Pero si yo soy...

-¡Qué me da igual quien seas! Tú te llamas Arturo y a mí no puedes engañarme.- le increpó.

Y esta es la historia de mi apodo. La cosa, queridos lectores, trascendió hasta el punto de que bromeando mis padres han llegado a llamarme Arturo. A futuros conocidos he tenido que enseñarles el DNI para demostrarles que NO me llamo Arturo.

De hecho, se inclinan a pensar que el DNI es falso antes de creerse que realmente NO me llamo Arturo. Hay conocidos que no saben mi verdadero nombre. Mis abuelos me preguntan preocupados que de quién es hijo un tal Arturo del que han oído hablar en el bar.

El CNI ha llegado a utilizar mi tan perfectamente creada doble identidad para espiar secretos de estado a la CIA y la KGB. Arturo Valls en realidad no se llama Arturo pero tiene ese mote en honor a mí, su héroe secreto. Me han regalado unos calzoncillos con mi falso nombre bordado y en la pérfida Gran Bretaña logré desenterrar a Excalibur de su roca.

Hay quién dice que esta historia está exagerada, pero quienes la vivimos sabemos que fue real, no podemos pasar un día sin revivir los acontecimientos en nuestra memoria. Ni sin disfrutar del yate que el mago Merlín me ayudó a conjurar

¿Y vosotros? ¿Tenéis o habéis tenido algún apodo molón? ¿Os han llamado siempre por vuestro nombre?

Más: anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, ¿Y si fuera un personaje de cómic?