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| Rasputín en todo su esplendor |
Últimamente me he obsesionado un poquito con
la figura de Rasputín. Es algo que me
pasa ocasionalmente: de pronto entro en un enlace de algo, empiezo a leer sobre
eso y me paso 2 semanas sin hacer otra cosa. No es tan terrible, ojo, no es
como si alguna vez hubiera entrado en algún foro de
Reptilianos y
Hombres Topo
y me hubiera pasado varias semanas desenterrando por internet las más casposas
teorías conspiranoides (con sus correspondientes documentos para demostrar su
veracidad). En serio, eso nunca ha pasado.
Total, que como yo nunca me he leído todo lo que hay que
leer sobre los
Reptilianos y
los Hombres Topo, estas últimas semanas me ha dado
por el personaje de Rasputín. Ha ocurrido de una manera totalmente aleatoria,
nada que ver con que se me haya pegado
esta canción de viking metal. Vale, está
bien, no ha sido por esa canción tan heavy, debo reconocer para mengua de mi
reputación que
ha sido por esta.
Hace dos semanas, ¿que
creía yo saber acerca de Rasputín? Con sinceridad (no os rías mucho):
pensaba que era un valido, como el Duque de Lerma o el Cardenal Richelieu pero
a la rusa. La mano derecha del rey gobernando con despotismo tiránico haciéndose
ver como un hombre de Dios para justificar su dictadura. Un hombre que cargaba
sobre sus espaldas el peso de uno de los imperios de la época.
Pero nada más lejos: corría el año 1904 y el hijo de los zares
parecía padecer hemofilia, esa enfermedad que evita la coagulación de la sangre
y por lo que cualquier herida podía resultar mortal. La Zarina Alexandra,
además de ser supersticiosa estaba desesperada
por encontrar una cura para su hijo cuando escuchó acerca de un místico, un
monje, un curandero con ciertas habilidades especiales.
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| Una gran barba conlleva una gran responsabilidad |
Así es como
irrumpe
en la historia Rasputín, llevado a la corte para curar al hijo de los Zares.
Algunos dicen que el llamado a ser el futuro zar se curó de su hemorragia
superando su propia enfermedad. Otros que fue
el propio Rasputín mediante la hipnosis
quien logró que la sangre dejara de fluir. Fuera como fuere, la realidad es que
el príncipe sanó tras su visita y la zarina no estaba dispuesta a renunciar a
un posible sanador para su hijo: desde ese momento tendría una habitación en la
vivienda imperial.
Desde luego, si Rasputín
tuvo algo que ver con la curación del pequeño, la zarina hizo bien: está
documentado que acompañó al príncipe durante
otras dos graves crisis de hemofilia de las que también logró recuperarse.
Tanto si tenía algo que ver con estos milagros como si no, la zarina no estaba
dispuesta a desprenderse de él, por si acaso. Además, tenía permiso para llamar
a los Zares "Padre" y "Madre", privilegio del que no gozaba
ningún otro miembro de la corte.
Las historias cuentan que
la Zarina poco a poco fue prendándose de Rasputín, llegando a ser
su amante. Si bien esto no está probado, fue uno de las constantes ataques con
los que tuvo que lidiar día a día. No ayudaba la manía de Rasputín
de entrar continuamente al palacio por las puertas de los sirvientes que dan a
las habitaciones de la casa directamente en vez de hacerlo por la puerta
principal.
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| Normal que la Zarina se enamorase de Rasputín, mirad lo guapo que era |
Sea como fuere,
el
contexto histórico de Rusia era muy negro: al poco de aparecer Rasputín,
Rusia pierde la guerra que luchaba contra Japón, tiene que lidiar con
la revolución de 1905 instigada por Lenin,
y el pueblo, que lleva años muriéndose de hambre, ve como sus manifestaciones son
disueltas a golpes de sable por la caballería cosaca.
Algunos partidarios del poder (que no querían renunciar al
poder, si no que éste cambiase de manos) empiezan a hostigar a la figura de
Rasputín y a culpar a la familia real, a quienes tachan de ser meras marionetas.
Pasa de ser un desconocido a ser el culpable de que todo le vaya mal a Rusia en
pocos años, una cabeza de turco muy apropiada. Es curioso que le culpasen a él,
cuando existía
la figura de Stolipin:
primer ministro ruso y probablemente verdadero regente del país.
Durante ese tiempo se dicen muchas cosas, si bien no hay
casi nada demostrado: que si Rasputín aconseja a la Zarina para influir en las
decisiones del Zar Nicolás II, que si
Rasputín
se tiraba no solo a la Zarina sino a la gran mayoría de las cortesanas (que
eran las mujeres de los nobles de la época, y ese rumor ya no gustaba ni un
pelo a los poderosos), que si Rasputín dilapidaba fortunas en banquetes y
borracheras, etc.
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| Rasputín rodeado de sus admiradoras |
Hay que hacer un inciso en todo esto: si bien le apodaban el
monje loco, nunca fue monje de verdad. Si que era un fanático religioso al
parecer y se las daba de curandero, y también hay fuentes que aseguran que en
su juventud coqueteó con una secta que predicaba que al Paraíso y a Dios solo se
llegaba mediante la realización de orgías, muchas orgías. Así uno bien se vuelve religioso, claro.
De orígenes muy humildes, Rasputín era hijo de campesinos y
analfabeto como la gran mayoría de estos. Se
piensa que nunca supo leer bien ni escribir muchas cosas más a parte de su
nombre, pero aparece en muchas fotografías con un libro para aparentar lo
contrario. Además, al parecer en aquella época estaba de moda que los nobles
llevasen un diario y nuestro monje no iba a ser menos. Además, estaba casado y tenía varios hijos.
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| Leyéndo el Quijote en actitud casual y relajada |
El tal
Stolypin del
que os hablé antes es asesinado en 1911, y parece que tras su caída los zares buscaron
consejo en Rasputín por ser alguien cercano y de confianza. Desde aquí a
1916 cuando fue asesinado es cuando parece posible que el mal llamado "monje loco" influyera
en el gobierno del país. Para entonces sus orígenes humildes, los rumores de
sus fiestas sexuales, y la realidad de los banquetes que se pegaba
frecuentemente habían hecho de él una figura muy impopular.
Si Rasputín influía o no en las decisiones del gobierno no
se sabe a ciencia cierta, pero sí que parece probado que
cuando empezó la I Guerra Mundial fue un ferviente partidario de no
entrar en ella. Tanto es así, que realmente tenía convencidos a los zares
de no participar en el conflicto, y no es de extrañar:
Rusia había perdido apenas hacía 10 años una guerra contra una isla ridícula y el país moría de
hambre.
Esto fue tomado como
un
insulto entre la nobleza, al parecer el tovarich Rasputín creía que
dirigían un país débil. Rusia entró, después de todo, en guerra. Este
acontecimiento coincide casualmente con la convalecencia que tuvo que sufrir
Rasputín después de haber
intentado ser asesinado por apuñalamiento cuyo
responsable nunca fue encontrado. Asombrosa coincidencia, ¿no?
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| Foto de Rasputín durante su convalecencia en el hospital |
Total: que con el país en guerra, con el pueblo muriéndose
de hambre, con
personajes naaaada
influyentes como Lenin hostigando a la nobleza con revoluciones, y con la
envidia y celos que le producía a los más ricos el hecho de que un campesino se
pasease por la alcoba de la reina como si tal cosa mientras que ellos tenían
que pedir audiencia para verles 5 minutos, se empezó a fraguar
el funesto final del consejero real, curandero y místico Rasputín.
El
príncipe Yusupóv destaca como cabeza de la conspiración
en un intento por calmar al pueblo:
"mirad,
hemos matado al culpable de todo, ahora las cosas irán bien, dejadnos en
paz". Al parecer, invitó a su propia casa a Rasputín para cenar y conocer
a su joven esposa de
belleza legendaria.
Un buen cebo para lo que se decía del monje loco.
Para no entrar en detalles, al parecer nada más llegar le
dieron de cenar y de beber copiosa comida inundada en cianuro. Rasputín no paraba de comer y beber veneno
sin sufrir ningún efecto, poniendo realmente nerviosos a sus futuros
asesinos. Y para colmo, incluso se puso a cantar y a tocar la guitarra.
Desesperados, entran en la ecuación asesina un tiro a
bocajarro y una gruesa barra de hierro aplicada sobre la cabeza. Al parecer,
tras dispararle y mientras deciden que hacer ahora que la muerte natural no es
una excusa, dejan solo al cadáver. En algún momento, el propio Yusupóv vuelve a
la habitación donde estaba el muerto, y
sufre
un intento de asesinato para gran regodeo del karma. Rasputín intentó estrangularle
con sus propias manos, aunque sale corriendo al ver que sus camaradas acuden en
auxilio del primo del Zar.
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| El agujerito en la frente es ese primer disparon con el que creyeron haberle matado |
Le dan alcance pronto, lo cual no es de extrañar si tenemos
en cuenta
el veneno, el disparo y la barra de hierro. Hicieron falta otros 4
disparos más otros tantos fallados para terminar de abatir al monje loco. Desesperados
y alertados por estar despertando a todo el mundo,
deciden atarle con cadenas de hierro para que se hunda y tirarle al rio
Nevá.
El cadáver aparece dos días después flotando por el rio,
desatado y congelado en una postura que parecía sugerir que intentaba salir a
flote. Incluso hay quien dice que el diagnostico
definitivo es que su muerte fue por ahogamiento. Sobre todo esto, poco se
puede probar puesto que el único testimonio realmente fiable pertenece a uno de los
asesinos.
Hay muchas teorías para esta portentosa capacidad de
supervivencia, una de las cuales sugiere que se exageró el asesinato para
glorificarse por haber logrado matar a un siervo del diablo. Otra sugiere un
vendedor de venenos nada fiables o la inexperiencia de unos asesinos más
preocupados de que no les pillasen que de asesinar. También hay otra que dice
que Rasputín sigue vivo hoy en día en
una isla con Hitler y Elvis Presley. Que cada cual elija la suya.
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| Rasputín siempre es el malo de las pelis |
Una de las cosas más curiosas tras su muerte, es la famosa
carta que habría enviado al Zar unas semanas antes en la cual
aseguraba saber que sería asesinado y
profetizando el fin de la familia real dos en menos de años después de su
muerte, cosa que se cumplió.
Al parecer la carta existe, pero a saber si es del
propio Rasputín, o si incluso es anterior a su muerte.
Su cadáver fue exhumado y quemado después, dando pie a
la otra leyenda de Rasputín: la de que
su
pene fue cercenado y se conserva hoy en día en formol y que es enorme como el
de un caballo. Parece poco creíble que nadie le cortase el miembro viril y
que lleve ya 100 años por el mundo dando vueltas, máxime cuando hay diferentes
penes de Rasputín en el mundo a lo largo del tiempo, uno de los cuales fue
abierto y analizado, resultando ser un vulgar pepino de mar.
Ale, ya os he contado un resumen sexy de todo lo que he
leído sobre este señor que me ha obsesionado últimamente. La mayoría de
vosotros no lo leerá entero, supongo, por considerarlo un auténtico muermo.
Pero ojo: si buscáis en Google veréis que lo que se dice de Rasputín se centra
mayormente en mitos y cuentos sexuales, y yo os he ofrecido una versión un poco
más objetiva del asunto. Y sí: os he colado otra foto de mi gato, ¿y qué? Los que sí que lo hayáis leído, ¿qué os ha
parecido?