Desde el amanecer de las eras los felinos han tenido un importante papel en
ciertas sociedades humanas. Es bien sabido que ciertas culturas ancestrales los
consideraban poco menos que divinidades y eran incluidos en numerosos ritos
funerarios e investiduras de carácter político.
Criaturas ágiles, elegantes, silenciosas y habilidosas, implacables
cazadores y ninjas por excelencia, el potencial de los gatos para los saltos es
mundialmente conocido. Y para confirmar todo lo anteriormente dicho, muestro a continuación
el que probablemente haya sido el salto más grácil y sutil de mi gato Mello.
Sobrecogedor.
Sigo
liado con la edición de video, que por cierto me está gustando mucho. De todos
modos, qué más da. Con todos ustedes, mi última edición: un video resumen del Expomanga
2013 de Madrid. Efe, eres un vago y ya no vas.
El caso es que me ha dado por empezar con la edición de video. Y tengo gatos. Y por supuesto mi primer trabajo con el premiere no podía ser de otra manera. Osea, videos de gatitos. This is internet!
En días como hoy recuerdo perfectamente cierta rueda de prensa de nuestro
ex-presidente Zapatero. Lo veo tan nítidamente como si hubiera sido hoy mismo
en el telediario mientras comía. Vestía un traje gris clarito y tenía menos
canas que en su etapa final. Miraba a la cámara con aspecto amigable y
sonriente, y decía:
-Podéis confiar en mí. No-estamos-en-una-crisis-económica.
Y un cojón de kilo y medio, tendría que haberle dicho alguien en ese momento
justo antes de darle un sonoro bofetón. Porque si no hubiera crisis yo ayer no
habría trabajado una jornada de 23 horas seguidas por 900 euros al mes.
Una panda de ineptos y cleptómanos que no nos merecemos, eso es lo que son
absolutamente todas esas sabandijas.
Pido perdón por adelantado por poner un video de Intereconomía. Les odio, me repugnan y me dan asco pero ¿Quién sino ellos podrían haber hecho un vídeo tan imparcial, viperino, y ofensivo contra nuestro querido y talantoso ex-presidente?
Este finde acudí (como siempre) al Japan Weekend de Madrid. Fue divertido,
sobretodo la paranoica obsesión por la seguridad post-MadridArena. Así, en un
mismo rato, fui 2 veces expulsado del recinto. Soy taaaaaan malo.
Andaba yo con mis acompañantes habituales (esta vez grabando un video que os
pongo, muy chachi) (Vale, yo no hice nada, el video se lo curró sólo mi amigo)
y bebiendo las tradicionales cervezas que siempre nos llevamos a este tipo de
eventos porque comprarlas allí supone un riñón (por cabeza), parte del hígado
(por barba) y un ojo (los míos no, que son muy feos) cuando...
-Disculpe.
¡Un policía salvaje apareció! ¿Qué debe hacer Holden? Ah bueno, no, un
segurata.
-¿Si?
-Tiene que irse del recinto.
-¿Cómo?
-Aquí está prohibido beber.
-¿Desde cuándo?
-¿No me ha oído? se tienen que ir, o los echo yo.
Podéis comprobar que el segurata tenía unos refinados modales dignos de un
caballero victoriano. Todo un Gentleman, vamos. Total que salimos del recinto
por la puerta trasera, no porque nos echasen, sino porque queríamos irnos para
disfrutar del frío y la lluvia Madrileña. Intervención memorable de un chaval
que decía currar en un stand:
-Os van a echar la bronca si os ven beber aquí.
-¿Pero qué dices? Si estamos en la calle ya, y por cierto... ¿quieres?
-No, gracias. Soy abstemio.- Y una mierda abstemio. Es que no recuerdo lo que
dijo, y esto quedaba muy bien.
Y efectivamente, a los dos minutos de reloj...
-¿No os he dicho que no podéis beber aquí?- Segurata salvaje utilizó
malicioso. La defensa de Holden se ha reducido.
-Nos dijo que no podíamos beber dentro. -Holden usó dialogo razonable, pero
no es muy eficaz.
-Os tenéis que salir fuera de TODO el recinto. - Segurata salvaje usó un
ataque. ¡Es muy eficaz! Holden está confuso.
-¿Pero fuera de todo lo vallado?- Holden está tan confuso que se hirió a sí
mismo.
Se hirió a sí mismo y de paso, armándose de paciencia, salió del recinto. No
porque le echasen, sino porque le dio la gana, claro.
Luego me explicaron que además de los tradicionales seguratas navideños,
también habían colocado un plan de furgones policiales. Por si acaso los frikys
la lían, claro, se necesita más seguridad que en un concierto de Punk. Y claro,
como hay policía, los seguratas tienen que demostrar que no se tocan los
huevos.
Soy un macarra de cuidado, pero de esos a los que es inevitable querer. Ya sabéis: cabeza rapada, chupa de cuero, botas militares, y en las manos las bolsas de la compra de la ancianita común ibérica a la que estoy ayudando a subir a su casa. Leo mucho, me gustan los cómics, amo a los animales, juego a video juegos, y siempre estoy ahí para el que se quiera ir de cañas conmigo. Mmmmmm cerveza. Y además hago montajes de vídeo, hay que quererme. Anímate a leerme un rato y ya verás cómo lo pasas bien. Y si te gusta lo que lees…