lunes, 28 de junio de 2010

Nunca discutas con un imbécil: Te hará rebajarte a su nivel y ahí te ganará por experiencia.

domingo, 23 de mayo de 2010

"Tal vez la invitación debería ir precedida de un obsequio. En ningún caso debo enviarle dinero, pero, si a pesar de todo decidiera enviárselo, mejor en billetes de banco que en monedas. Las joyas presuponen una relación formal. Un perfume es un regalo delicado, pero muy personal; se corre el riesgo de no acertar el gusto de la persona a la que se desea obsequiar. Laxantes, emulsivos, apósitos, vermicidas, antireumáticos y demás productos farmaceúticos, excluidos. Es muy posible que le gusten las flores y los animales domesticos. Podría enviarle una rosa y dos docenas de dobermans."

Esta cita pertenece al libro de Eduardo Mendoza "Sin noticias de Gurb", y debo decir que siempre que tengo que hacer un regalo a alguien por compromiso, pienso cosas parecidas. ¿Soy acaso tan raro como un extraterrestre?

lunes, 12 de abril de 2010

Hoy me apetece sacar a relucir mis dotes como crítico gastronómico. La razón de ello es que estoy harto de leer lo que desayuna Dorian Gray, lo que almuerza Dorian Gray, y todo lo demás que ingiere en cada capítulo Dorian gray. El libro no está mal, y no es demasiado difícil de leer, teniendo en cuenta la época en la que lo escribieron. La historia mola, y la trama no es complicada, pero en mi opinión el libro flojea cuándo llevas ya cuarenta páginas leyendo lo bello que es Dorian Gray, lo hermoso que es todo lo que hace Dorian Gray, y como se alimenta el maldito.

Pero bueno, a lo que íbamos. Cuándo la gente habla de comida exótica generalmente se refiere a comida china, japonesa, india, o incluso mexicana. Y lo cierto es que si nos salimos de esos tópicos, es difícil encontrar otro país cuya tradición gastronómica sea fácilmente accesible en España.

El viernes cené por segunda vez en un restaurante de comida rusa que me encanta llamado "El cosaco". Si, si, exacto. Comida Rusa. Eso mismo pensé yo en su momento. (¿Pero qué comen los rusos? ¿Patatas? ¿Algún sucedáneo de vodka sólido?)

Lo primero que me impresionó del sitio fue su buen aspecto. Si tenemos en cuenta que ya había mirado la carta por internet (se puede comer por unos 20 euros), me costaba creer que un lugar tan barato pudiera tener tan buena pinta. Parecía sacado del palacio de algún Zar. Es un sitio muy bien ambientado que te hace creer que estás en alguna parte de la Rusia profunda, con cuadros, tapices y velas por todas partes. Y además da una increíble sensación de limpieza.

Luego vino la comida, y el sitio terminó de enamorarme de una vez por todas. Unos platos deliciosos, sorprendentes, y con abundantes guarniciones (I Love It) se ganaron mi corazón. Aves de caza, filetes rusos (vale, puede parecer muy típico, pero vienen acompañados por salsa stroganoff, y os juro que está de muerte), setas con queso fundido... en fin, una delicia de sitio.

Otra cosa buena que tiene es el precio de las bebidas. Si eres bebedor de cerveza, que es mi caso, puedes tener un botellín de medio litro de cerveza rusa (no sabría decir cómo se llamaba, no entiendo ese maldito alfabeto) por 3 euros. Sabor sorprendente, mucho cuerpo, y bastante rica, por cierto.

Lo peor del sitio, que alguna pega tenía que tener, es que las mesas son pequeñas, y los postres no son nada del otro mundo. Por eso, en lugar de postre nosotros pedimos unos chupitos de vodka de la casa. Estaban bastante ricos, y eso que detesto el vodka con toda mi alma.

En fin, yo le doy un notable muy alto como poco. Muy recomendable para cualquier tipo de gustos, en serio. Si sois de Madrid o venís a pasar unos días, merece la pena visitar “El Cosaco”.

Dejo aquí el link de la web, por si os interesa.

www.restauranteelcosaco.com

lunes, 29 de marzo de 2010


Hace poco me dijeron que me pegaba llevar siempre encima unos caramelos raros y que casi nadie era capaz de comer. Los caramelos Fisherman´s friend (de ahora en adelante FF) son esos caramelos. Y da la casualidad de que me apetece contar su historia.

FF nació en 1865, en la pequeña comunidad pesquera de Fleetwood, Inglaterra. Los pescadores de toda la región solían hacer largos viajes de pesca adentrándose en las terriblemente hostiles condiciones climáticas de los mares del círculo polar ártico y un por aquel entonces joven farmacéutico, hastiado de tratar con centenares de casos de problemas respiratorios causados por el mal tiempo, decidió poner un remedio a esa situación. Fabricó un potente líquido que ayudaría a los marineros a solucionar los problemas que tenían durante sus viajes en el mar.

Sin embargo, el producto no fue demasiado bien recibido entre los marineros debido a su formato. Fue por eso que el joven farmacéutico decidió convertir su líquido en pastillas, mucho más cómodas de transportar. Los marineros de Fleetwood pronto comenzaron a llevar siempre en sus viajes estas pastillas, y a referirse a ellas como “sus amigas”. Fue este fenómeno lo que propició que las pastillas adquirieran el nombre de Fisherman´s Friend.

En pocos meses todos los marineros de las regiones cercanas anclaban sus barcos en el puerto de Fleetwood para comprar las milagrosas pastillas, y fue así como se hicieron famosas.

Una de mis manías más recientes es llevar siempre encima estos caramelos, a los que me he vuelto prácticamente un adicto.

domingo, 21 de marzo de 2010

Hace algunos días me saqué el carnet de motos. Si, exacto, el carnet del tipo "A". Eso significa, entre otras cosas, que ya puedo conducir cualquier vehículo, porque ya tengo todos los carnets.

Asique como no puede ser de otra forma, mi objetivo a corto plazo es comprarme una Harley Davidson (cuanto más grande mejor, claro) y formar un grupo de moteros macarras e infames. Mi grupo será conocido a lo largo de toda la costa mediterránea como "Los satanases del infierno" y que venga Matt Groening a pedirme derechos de autor si se atreve. Si tiene huevos.

Supongo que debí actualizar esto hace unos días, cuando aún era noticia, pero no pudo ser. No hay excusas, simplemente soy algo perezoso en algunas ocasiones.