sábado, 1 de agosto de 2015

Rasputin, Russia`s greatest love machine



Rasputín en todo su esplendor

Últimamente me he obsesionado un poquito con la figura de Rasputín. Es algo que me pasa ocasionalmente: de pronto entro en un enlace de algo, empiezo a leer sobre eso y me paso 2 semanas sin hacer otra cosa. No es tan terrible, ojo, no es como si alguna vez hubiera entrado en algún foro de Reptilianos y Hombres Topo y me hubiera pasado varias semanas desenterrando por internet las más casposas teorías conspiranoides (con sus correspondientes documentos para demostrar su veracidad). En serio, eso nunca ha pasado.

Total, que como yo nunca me he leído todo lo que hay que leer sobre los Reptilianos y los Hombres Topo, estas últimas semanas me ha dado por el personaje de Rasputín. Ha ocurrido de una manera totalmente aleatoria, nada que ver con que se me haya pegado esta canción de viking metal. Vale, está bien, no ha sido por esa canción tan heavy, debo reconocer para mengua de mi reputación que ha sido por esta.

Hace dos semanas, ¿que creía yo saber acerca de Rasputín? Con sinceridad (no os rías mucho): pensaba que era un valido, como el Duque de Lerma o el Cardenal Richelieu pero a la rusa. La mano derecha del rey gobernando con despotismo tiránico haciéndose ver como un hombre de Dios para justificar su dictadura. Un hombre que cargaba sobre sus espaldas el peso de uno de los imperios de la época.

Pero nada más lejos: corría el año 1904 y el hijo de los zares parecía padecer hemofilia, esa enfermedad que evita la coagulación de la sangre y por lo que cualquier herida podía resultar mortal. La Zarina Alexandra, además de ser supersticiosa estaba desesperada por encontrar una cura para su hijo cuando escuchó acerca de un místico, un monje, un curandero con ciertas habilidades especiales.

Una gran barba conlleva una gran responsabilidad
Así es como irrumpe en la historia Rasputín, llevado a la corte para curar al hijo de los Zares. Algunos dicen que el llamado a ser el futuro zar se curó de su hemorragia superando su propia enfermedad. Otros que fue el propio Rasputín mediante la hipnosis quien logró que la sangre dejara de fluir. Fuera como fuere, la realidad es que el príncipe sanó tras su visita y la zarina no estaba dispuesta a renunciar a un posible sanador para su hijo: desde ese momento tendría una habitación en la vivienda imperial.

Desde luego, si Rasputín tuvo algo que ver con la curación del pequeño, la zarina hizo bien: está documentado que acompañó al príncipe durante otras dos graves crisis de hemofilia de las que también logró recuperarse. Tanto si tenía algo que ver con estos milagros como si no, la zarina no estaba dispuesta a desprenderse de él, por si acaso. Además, tenía permiso para llamar a los Zares "Padre" y "Madre", privilegio del que no gozaba ningún otro miembro de la corte.

Las historias cuentan que la Zarina poco a poco fue prendándose de Rasputín, llegando a ser su amante. Si bien esto no está probado, fue uno de las constantes ataques con los que tuvo que lidiar día a día. No ayudaba la manía de Rasputín de entrar continuamente al palacio por las puertas de los sirvientes que dan a las habitaciones de la casa directamente en vez de hacerlo por la puerta principal.  

Normal que la Zarina se enamorase de Rasputín, mirad lo guapo que era
Sea como fuere, el contexto histórico de Rusia era muy negro: al poco de aparecer Rasputín, Rusia pierde la guerra que luchaba contra Japón, tiene que lidiar con la revolución de 1905 instigada por Lenin, y el pueblo, que lleva años muriéndose de hambre, ve como sus manifestaciones son disueltas a golpes de sable por la caballería cosaca.

Algunos partidarios del poder (que no querían renunciar al poder, si no que éste cambiase de manos) empiezan a hostigar a la figura de Rasputín y a culpar a la familia real, a quienes tachan de ser meras marionetas. Pasa de ser un desconocido a ser el culpable de que todo le vaya mal a Rusia en pocos años, una cabeza de turco muy apropiada. Es curioso que le culpasen a él, cuando existía la figura de Stolipin: primer ministro ruso y probablemente verdadero regente del país.

Durante ese tiempo se dicen muchas cosas, si bien no hay casi nada demostrado: que si Rasputín aconseja a la Zarina para influir en las decisiones del Zar Nicolás II, que si Rasputín se tiraba no solo a la Zarina sino a la gran mayoría de las cortesanas (que eran las mujeres de los nobles de la época, y ese rumor ya no gustaba ni un pelo a los poderosos), que si Rasputín dilapidaba fortunas en banquetes y borracheras, etc.

Rasputín rodeado de sus admiradoras
Hay que hacer un inciso en todo esto: si bien le apodaban el monje loco, nunca fue monje de verdad. Si que era un fanático religioso al parecer y se las daba de curandero, y también hay fuentes que aseguran que en su juventud coqueteó con una secta que predicaba que al Paraíso y a Dios solo se llegaba mediante la realización de orgías, muchas orgías.  Así uno bien se vuelve religioso, claro.

De orígenes muy humildes, Rasputín era hijo de campesinos y analfabeto como la gran mayoría de estos. Se piensa que nunca supo leer bien ni escribir muchas cosas más a parte de su nombre, pero aparece en muchas fotografías con un libro para aparentar lo contrario. Además, al parecer en aquella época estaba de moda que los nobles llevasen un diario y nuestro monje no iba a ser menos. Además, estaba casado y tenía varios hijos.

Leyéndo el Quijote en actitud casual y relajada
El tal Stolypin del que os hablé antes es asesinado en 1911, y parece que tras su caída los zares buscaron consejo en Rasputín por ser alguien cercano y de confianza. Desde aquí a 1916 cuando fue asesinado es cuando parece posible que el mal llamado "monje loco" influyera en el gobierno del país. Para entonces sus orígenes humildes, los rumores de sus fiestas sexuales, y la realidad de los banquetes que se pegaba frecuentemente habían hecho de él una figura muy impopular.

Si Rasputín influía o no en las decisiones del gobierno no se sabe a ciencia cierta, pero sí que parece probado que cuando empezó la I Guerra Mundial fue un ferviente partidario de no entrar en ella. Tanto es así, que realmente tenía convencidos a los zares de no participar en el conflicto, y no es de extrañar: Rusia había perdido apenas hacía 10 años una guerra contra una isla ridícula y el país moría de hambre.

Esto fue tomado como un insulto entre la nobleza, al parecer el tovarich Rasputín creía que dirigían un país débil. Rusia entró, después de todo, en guerra. Este acontecimiento coincide casualmente con la convalecencia que tuvo que sufrir Rasputín después de haber intentado ser asesinado por apuñalamiento cuyo responsable nunca fue encontrado. Asombrosa coincidencia, ¿no? 

Foto de Rasputín durante su convalecencia en el hospital
Total: que con el país en guerra, con el pueblo muriéndose de hambre, con personajes naaaada influyentes como Lenin hostigando a la nobleza con revoluciones, y con la envidia y celos que le producía a los más ricos el hecho de que un campesino se pasease por la alcoba de la reina como si tal cosa mientras que ellos tenían que pedir audiencia para verles 5 minutos, se empezó a fraguar el funesto final del consejero real, curandero y místico Rasputín.

El príncipe Yusupóv destaca como cabeza de la conspiración en un intento por calmar al pueblo: "mirad, hemos matado al culpable de todo, ahora las cosas irán bien, dejadnos en paz". Al parecer, invitó a su propia casa a Rasputín para cenar y conocer a su joven esposa de  belleza legendaria. Un buen cebo para lo que se decía del monje loco. 

Para no entrar en detalles, al parecer nada más llegar le dieron de cenar y de beber copiosa comida inundada en cianuro. Rasputín no paraba de comer y beber veneno sin sufrir ningún efecto, poniendo realmente nerviosos a sus futuros asesinos. Y para colmo, incluso se puso a cantar y a tocar la guitarra.

Desesperados, entran en la ecuación asesina un tiro a bocajarro y una gruesa barra de hierro aplicada sobre la cabeza. Al parecer, tras dispararle y mientras deciden que hacer ahora que la muerte natural no es una excusa, dejan solo al cadáver. En algún momento, el propio Yusupóv vuelve a la habitación donde estaba el muerto, y sufre un intento de asesinato para gran regodeo del karma. Rasputín intentó estrangularle con sus propias manos, aunque sale corriendo al ver que sus camaradas acuden en auxilio del primo del Zar.

El agujerito en la frente es ese primer disparon con el que creyeron haberle matado
Le dan alcance pronto, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta el veneno, el disparo y la barra de hierro. Hicieron falta otros 4 disparos más otros tantos fallados para terminar de abatir al monje loco. Desesperados y alertados por estar despertando a todo el mundo, deciden atarle con cadenas de hierro para que se hunda y tirarle al rio Nevá.

El cadáver aparece dos días después flotando por el rio, desatado y congelado en una postura que parecía sugerir que intentaba salir a flote. Incluso hay quien dice que el diagnostico definitivo es que su muerte fue por ahogamiento. Sobre todo esto, poco se puede probar puesto que el único testimonio realmente fiable pertenece a uno de los asesinos.

Hay muchas teorías para esta portentosa capacidad de supervivencia, una de las cuales sugiere que se exageró el asesinato para glorificarse por haber logrado matar a un siervo del diablo. Otra sugiere un vendedor de venenos nada fiables o la inexperiencia de unos asesinos más preocupados de que no les pillasen que de asesinar. También hay otra que dice que Rasputín sigue vivo hoy en día en una isla con Hitler y Elvis Presley. Que cada cual elija la suya. 

Rasputín siempre es el malo de las pelis

Una de las cosas más curiosas tras su muerte, es la famosa carta que habría enviado al Zar unas semanas antes en la cual aseguraba saber que sería asesinado y profetizando el fin de la familia real dos en menos de años después de su muerte, cosa que se cumplió. Al parecer la carta existe, pero a saber si es del propio Rasputín, o si incluso es anterior a su muerte. 

Su cadáver fue exhumado y quemado después, dando pie a la otra leyenda de Rasputín: la de que su pene fue cercenado y se conserva hoy en día en formol y que es enorme como el de un caballo. Parece poco creíble que nadie le cortase el miembro viril y que lleve ya 100 años por el mundo dando vueltas, máxime cuando hay diferentes penes de Rasputín en el mundo a lo largo del tiempo, uno de los cuales fue abierto y analizado, resultando ser un vulgar pepino de mar.

Ale, ya os he contado un resumen sexy de todo lo que he leído sobre este señor que me ha obsesionado últimamente. La mayoría de vosotros no lo leerá entero, supongo, por considerarlo un auténtico muermo. Pero ojo: si buscáis en Google veréis que lo que se dice de Rasputín se centra mayormente en mitos y cuentos sexuales, y yo os he ofrecido una versión un poco más objetiva del asunto. Y sí: os he colado otra foto de mi gato, ¿y qué? Los que sí que lo hayáis leído, ¿qué os ha parecido? 


Más: anteriormente en LafabulosagallinadegomaDe Vidocq a Sherlock Holmes

martes, 28 de julio de 2015

Leyes de moda

No lo digo yo, lo dice mi abogado de Legalitas


Las leyes de mierda de la UE exigen al parecer que yo os avise de que utilizo sin proponérmelo galletitas con pepitas de chocolate con fines meramente relacionados con el espionaje y el acoso personal. La otra opción consiste en montarme mi propia plataforma de blogs con casinos y furcias o mi propio país.

Por la presente, comunico oficialmente a todo aquel que siga leyendo este blog (desde ahora y hasta que mi cadáver se haya descompuesto al menos parcialmente) que es bajo su propia responsabilidad so pena de que Don Fulano De Bastos, eurodiputado campeón del Candy Crush eurocámaras 2015, se coja una rabieta por no hacer caso de sus órdenes propias de una autocracia pequeñísimas directrices. 

Y para que así conste, firma la presente el tirano que regenta este blog, Don Holden, zorro de pálido pelaje, mente astuta y barba hirsuta. 

Más: anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, Comunicado oficial

miércoles, 22 de julio de 2015

Aquopolis, dónde la diversión está prohibida.



Y así todos los años la primera vez que voy a la piscina

Como todos los niños, de pequeño siempre tuve ganas de que mis padres me llevasen al Aquopolis. La idea de pasarme el día montándome en atracciones de agua con mis amigos me hacía una ilusión tremenda. Pero a mis padres nunca les apeteció nada en absoluto llevarme. Tenían tan poca intención de llevarme, que idearon una técnica maestra.

Es un sitio horrible, sin sombras para refugiarte del sol, muy caro y es muy fácil que te roben. Y hay tanta gente que no te puedes ni tumbar, y hay que esperar horas para tirarse por un tobogán- Esta frasecita me la repitieron con la misma frecuencia e intensidad que un mantra, tanto es así que al final terminó calando bien hondo. Conforme crecía se me pasaban las ganas de ir a pasar un horrible día quemándome la espalda en ese infierno acuático lleno de políticos ladrones y encima pagando un riñón. Nadie quiere pagar para pasárselo mal. 

Hace un semana, un amigo me llamó emocionado. -Tío, que bajamos a Madrid a celebrar el cumple de la peque y quiere ir al aquopolis, tenéis que venir que hace mucho que no nos vemos-. Y era cierto: un muy buen amigo que ahora vive en Zaragotham. Cabe destacar que no me gustan mucho los niños, pero su ahijada es un amor. Total, que me llevaron a infiernópolis.

Allí descubrí una cosa terrible: había sombras, había algunas personas que no intentaban robarme e incluso había tumbonas gratis. ¡Gratis! Pero nadie me había avisado de que lo peor estaba aún por llegar: las normas. En infiernópolis hay muuuuuchas normas, todas ellas aparentemente destinadas a evitar que yo no me lo pase bien.
 
Veréis, mi mera existencia parecía rozar los límites de la legislación vigente de la dichosa macro piscina con toboganes. Los vigilantes parecían perseguirme con gran alegría y con buen humor allá a dónde fuera sin apartar la mirada de mi, atentos a cualquier indicio de comportamiento inapropiado por mi parte.  


Utilizando mi prodigiosa inteligencia y haciendo uso de la lógica más pura, he logrado deducir lo siguiente: a los socorristas de ese sitio les dan un silbato con contador, les enseñan a pitar, y les exigen cumplir con una cuota de 3000 pitidos al día, so pena de despido. Y un pitido no es un "Pi", no. Es más bien un "PI-PI-PI-PIIIIIIIIIIIIIIIIIIII-PI-PI" bastante estridente mientras te señalan con un dedo acusador. 

Me pitaron. Pitaron a mi amigo. Me volvieron a pitar. Pitaron a la niña y a mi amigo. Os lo juro, no se puede hacer nada, ¡NADA! Me llevé la cámara, lo que por lo visto está prohibido: los móviles no, claro. Me lo indicaron mediante una serie de complejos toques de silbato. Intenté salir de una vulgar piscina por unas escaleras: prohibido. Eran de uso exclusivo para los socorristas y sus víctimas.

Intenté hacer un largo en una piscina, pero antes de que llegase al final resultó que esto también vulneraba las normas. Otro pitido. Me tiro por un tobogán e intento salir de la atracción: pitidito por que solo se puede salir por el lado derecho del socorrista. 

Os lo juro: terminé hasta los cojones harto de que me llamaran la atención y pese a que me lo pasé bien, no me quemé, conservé todas mis pertenencias y pude tumbarme en el césped, no tengo ninguna gana de volver. Hay pocas cosas que me molesten más que ser continuamente silbado e increpado, haciéndome sentir como un perro. Pero es que de todos modos, las colas sí que eran horribles y no te refrescas demasiado en las atracciones: en general prefiero ir a la piscina y tomarme allí mi cerve y mi bocata. 

¿Vosotros habéis ido al Aquopolis alguna vez? ¿Qué os ha parecido? ¿Habéis resultado ser también terroristas en potencia o solo es cosa mía? 

Más: anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, OMG me he comprado una Arcade

martes, 14 de julio de 2015

La lista de Schindler


Aquí os dejo uno de mis ejercicios del curso de Postproducción profesional de vídeo que estoy haciendo: se trata de un tráiler para la película "La lista de Schindler". Sinceramente, creo que me ha quedado bastante bien. Fenomenal. Es una de las maravillas del mundo. Bueno, quizá estoy exagerando un poquito, pero estoy bastante contento con el resultado final. Echadle un vistazo, que dura solo 1 minutillo.

Tengamos en cuenta que es un ejercicio y que estaba condicionado por diversos factores: el tiempo límite, la duración del tráiler, el material para hacerlo tenía que proceder únicamente de la película, los rótulos, etc. Por ello no estoy del todo contento con el sonido (extraído de la peli, insisto), ni con las letras. En los que pone 'La lista de Schindler' simplemente estaba obligado a usarlos, y las letras de máquina de escribir que anuncian la peli por así decirlo, los hice yo.

¿Opiniones? ¿Sugerencias? ¿Habéis visto la peli? Si alguno no la ha visto la verdad es que es bastante recomendable, y eso que a mí no me molan mucho las pelis de la Ww2. (Y menos aún de la Guerra Civil)

Más: anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, Catwoman en la barra americana

jueves, 9 de julio de 2015

De Vidocq a Sherlock Holmes: la evolución de un concepto.



Hace unos días, Ángeles me inspiró para escribir un poquito acerca de un curioso legado: se trata de un personaje que nació y evolucionó a lo largo de la historia de la literatura gracias a la mano de distintos autores. No es que se trate de un mismo personaje cuyas novelas hayan sido escritas por distintas personas. Se trata más bien de un mismo concepto y su evolución.

Vidocq
A principios del Siglo XIX un ex-convicto francés experto en fugarse de prisión llamado Vidocq accede a trabajar con la policía para solucionar sus problemas de seguridad. Encantados con él, deciden contratarle como policía de verdad gracias a su ingenio y a sus novedosas ideas. Vidocq tiene el honor de ser el creador de la primera agencia de detectives de la que se tiene constancia, por no hablar de que sus trabajos dieron lugar a la recogida de huellas dactilares.

Dupin

Inspirado en él (se tiene constancia de que conocía la figura de Vidocq), E.A. Poe crea a Auguste Dupin, su brillante detective literario años más tarde. Dupin, un genio oscuro, lóbrego y sombrío resuelve casos misteriosos gracias a su superior inteligencia y a métodos científicos.  

Rocambole

Algunos años más tarde, el señor Ponson du Terrail crea a Rocambole sin duda influenciado por el personaje de Dupin, pero con algunas diferencias: Rocambole sustituye las partes más oscuras tan propias de Poe por lo aventurero y lo cómico, y lo policial por lo canalla. Nace así un antihéroe influenciado por el célebre personaje de Poe.

Sherlock Holmes

El mismo concepto es llevado a su máximo nivel de la mano de Conan Doyle: influenciado por las aventuras de Rocambole y Dupin, e inspirándose en un profesor suyo crea a Sherlock Holmes, esta vez de nuevo en el bando de la ley. Holmes alcanza las máximas cotas en lo que a brillantez e inteligencia se refiere, por no hablar de su popularidad. Por cierto, Holmes nunca llega a decir "elemental, mi querido Watson" en los libros.

Estamos a finales de siglo, y el mismo concepto recibe su vuelta de tuerca más importante: para justificar que sea tan colosalmente inteligente pero no perder su humanidad, Holmes parece padecer el hoy popular Síndrome de Asperger: cerebro genial en algunos campos pero en cambio poco desarrollado para interpretar las emociones o sentimientos.  

Lupin

Y unos años después, ya a principios del XX, Maurice Leblanc vuelve a pasar al personaje al bando de la ilegalidad: nace Arsenio Lupin, caballero ladrón. Muy similar a Rocambole pero más moderno, Leblanc no duda en incluir a "Herlock Sholmes" como máximo rival del mítico ladrón de guante blanco en sus novelas para demostrar que Lupín puede derrotar al famoso detective. Si alguno recuerda esta serie de dibujos de los 90: el protagonista era Lupin III, nieto del famoso ladrón de guante blanco.

Poirot

Y la misma idea es utilizada apenas 20 años después por Agatha Christie para traer a la vida a Hércules Poirot: detective belga famoso tanto por su apetito como por su increíble capacidad para resolver cualquier caso por complicado que sea, perpetuando así la descendencia y linaje de este personaje.

Y el concepto no ha muerto: hoy en día la misma idea da vida a numerosos personajes en series de televisión. La doctora Brenan en Bones, el doctor Gregory House, o L en Death Note demuestran sin tapujos su inspiración en Sherlock Holmes (que sin duda es el máximo exponente) y justifican su genialidad con el Síndrome de Asperger

Y hasta aquí llega mi pequeño estudio, ¿qué os ha parecido? ¿habéis leído a alguno de estos personajes? Mis preferidos son Holmes y Lupin sin duda.

Más: anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, Predicador: la historia de Jese Custer