jueves, 26 de febrero de 2015

La frustración de All Bundy



“¿Así que cree que soy un perdedor? ¿Sólo porque tengo un trabajo de mierda al que odio, una familia que no me respeta y una ciudad entera que maldice el día en que nací? Bueno, puede que eso signifique ser un perdedor para usted, pero deje que le diga algo:

Cada mañana cuando me despierto sé que nada va a mejorar hasta que me acueste de nuevo. Así que me levanto, me bebo mi Tang aguado y un trozo de pastel agrio a medio descongelar, me subo a mi coche sin tapicería, sin gasolina y con seis letras pendientes para pelear con el tráfico sólo por el privilegio de poner zapatos baratos en los hediondos pies de gente como usted. Nunca seré un jugador profesional de fútbol como pensaba que sería, nunca sentiré la caricia de una hermosa mujer y nunca volveré a experimentar la alegría de conducir sin preocuparme por el precio del combustible. Pero no soy un perdedor. Porque a pesar de todo, yo, y todos y cada uno de los tipos que nunca serán lo que quisieron ser, estamos ahí afuera, siendo lo que no queremos, cuarenta horas a la semana, para toda la vida. Y el hecho de que no me haya metido el cañón de una pistola en la boca me convierte en un triunfador.”

-All Bundy, Matrimonio con hijos.


Hacía tiempo que no ponía ninguna cita en mi blog y ahora que ahora llevo al señor All Bundy como foto de avatar, me ha parecido un buen momento para poner una de sus mejores. Por cierto, cuando elegí el avatar la duda estaba entre All Bundy o Mister Floppy. ¿Alguien veía estas series?


Más: Anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, La cobardía de Holden

domingo, 22 de febrero de 2015

Japan Weekend Madrid 2015

Ya he terminado de editar y montar mi clásico vídeo de la Japan Weekend de este año. Ha sido bastante amena y bastante divertida, hemos trepanado a un menda con dos cruces invertidas. Vale, rima plagiada inspirada de una canción de Engendro aparte, de verdad que ha estado muy bien.

Desde hace unos años el auge de las cosas frikis había impulsado de una manera desmedida la popularidad de este tipo de eventos, por lo que las colas eran abrumadoras y constituían lo peor de los Expomangas, Expocómics y demás convenciones. En una ocasión, tras 3 horas de espera en una fila humana y decadente me informaron de que no quedaban entradas, así estaba el patio. Este tipo de contratiempos, sin embargo, no ha supuesto un gran desafío para la organización que ha sabido solucionar la situación con astucia y diligencia.

Toda buena organización, proclamo, debe aprender de los problemas de los eventos pasados y tenerlos en cuenta para que no se repitan en futuros acontecimientos. Por ello y para evitar la afluencia masiva de gente han sustituido el tradicional precio simbólico de la entrada de 3 euros por la puñalada en el hígado de 10 euros. Consideren ustedes, mis ávidos lectores, que tuvieran que pagar 10 euros sólo por entrar a comprar a una especie de Corte Inglés. ¿Irían?

Total, que yo fui a la Japan Weekend y no he tenido ni que esperar colas ni que caminar entre aglomeraciones humanas, cosa que celebro. Soy un incondicional por lo menos desde hace 8 años de todos estos eventos, y quiero que siga siendo así. Y ni tener que pagar todo mi sueldo por entrar a grabar voluntariamente un vídeo por el que nadie me va a dar ni las gracias, ni tener que esperar 3 horas para entrar y luego invertir otras tantas de mi tiempo libre van a evitar que monte mi vídeo. Aquí lo tienen. Espero que les guste, y ruego dejen sus impresiones en forma de comentario.



Más: Anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, Follemos (cosplay de Podemos en la Japan Weekend 2015)




martes, 17 de febrero de 2015

Follemos (cosplay de Podemos en la Japan Weekend 2015)

Algunos ya sabréis que es tradicional que suba aquí mi típico vídeo-resumen post evento friki visitado pero en esta ocasión voy además a maravillaros con este cosplay de Pablo Iglesias, portavoz de partido político Podemos, que me encontré en la Japan Weekend de este fin de semana.

Antes de empezar: no quiero entrar en debate si me gusta Podemos, si odio Podemos, si el Rey Felipe está muy guapo, o si Rovespierre y su guillotina deberían ser rememorados e imitados. De verdad que no. Este post no va de eso, trata de un divertido e ingenioso disfraz y nada más. Lo siento si a alguien le ofende y me alegro si a alguien le divierte que seréis la mayoría.


¿Qué os ha parecido? ¿A qué mola?

Más: Anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, Expocómic Madrid 2014 Catwoman edition

domingo, 15 de febrero de 2015

Big Culo Day 2015

¡Ya está aquí el Big Culo Day 2015! Evento patrocinado por el Blog de Jotace que pretende colocar en el día de hoy un culo allá donde miremos. ¿Es imposible? Diría que no y yo ya he puesto mi granito de arena. ¡Qué todo el mundo se anime!

¿Y qué mejor que el Spiderman de la serie antigua de dibujos animados imitando la famosa escena de Ned Flanders de los Simpsons para la ocasión?¡Feliz Big Culo Day a todo el mundo!

Más: Anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, La fabulosa gallina de goma

jueves, 12 de febrero de 2015

Costreando por carnaval



Se nos vienen encima los carnavales, es un hecho. Este fin de semana si salimos a dar un paseo por las calles de la gran ciudad vamos a poder disfrutar de los típicos disfraces de esta época, tales como enfermera putilla, zombie, zombie putilla, vampiro, vampiresa putilla, demonio y diabla putilla, payaso, muerte y charlestón (putilla). También se pueden ver disfraces de árabe (jeque) o de mujer árabe (perteneciente al harén de un jeque, probablemente).  

Y por si acaso me viera envuelto inevitablemente y sin saber muy cómo en uno de esos planes que incluyen disfrazarse de manera obligatoria, me he pasado por el chino de debajo de mi casa a echar un vistazo. Yo es que soy muy fan de resolver mis problemas con el mínimo esfuerzo, ya sabéis. Podéis hacer más grandes las fotos con un simple clic, claro. La cosa está así:

En primer lugar tenemos al famoso charcutero loco. Lo llamaban así porque sólo cortaba jamón y chóped, y si le pedías que te hiciera unos filetes se desquiciaba y se ponía algo violento. El pobre era adicto al cuero y al látex como se puede apreciar en la imagen.


A mí siempre me ha molado Robin Hood, sobre todo en su versión zorruna de Disney. Lástima que no tuvieran un disfraz del célebre ladrón de Sherwood. Quizá pueda apañármelas con éste, ¿no creéis? 


Otra opción es de superhéroe. No se… el Batman falso mola, pero el Spiderman de palo tiene una de esas camisetas que hacen que se te marquen los músculos de gomaespuma. ¿Cuál os mola más?




También está el escocés de novela erótica con boina vasca. Teniendo en cuenta que este fin de semana también estrenan 50 sombras de un violador consentido, es posible que vestirse de Highlander de Monica McCarty sea un buen recurso para pillar cacho.


¿Qué me decís del jodido Súper Mario Bros que se ha pasado a maquinista y, en segundo plano, a granjero? Es otra posibilidad…


Tampoco descarto a Cervezaman, antaño la mascota de una icónica marca de cerveza y hoy un superhéroe venido a menos que se dedica al mundo del striptease por un puñado de euros


O de murciélago, por Diox. Nada que ver con el disfraz de Batman de más arriba, nope. Este es un murciélago de los de verdad, de esos que comen fruta y mosquitos como puede apreciarse. Y no os perdáis la advertencia, sólo válida si vas de murciélago. Los otros disfraces van bien incluso dentro de una hoguera, sobre todo el de Batman. Batman podría sobrevivir fácilmente a unas llamitas. 






¿Qué me decís del disfraz de africano? Llega a ser incluso racista... XD



Y por último pero no por ello menos importante: el disfraz de pollito. Algo me dice que no es un pollito cualquiera y que está a punto de lanzarse por los aires para destruir el refugio de unos malvados cerdos verdes, pero no se qué es. 


¿De cuál de estas maravillas os disfrazaríais vosotros?  

Más: Anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, Survival Zombie (2)

miércoles, 4 de febrero de 2015

Querido conductor




A ti, que disfrutas esparciendo la cólera por el mundo,
Cowboy del volante que ignora el código de circulación,
Amante del claxon y desquiciado de las ráfagas de luces largas.

A ti que consigues reducir el concepto de “paciencia” a una mera parodia,
Cuyos modales son el resultado de una vida vacía, frustrada y estresante.

A ti que ignoras  el significado de la palabra respeto,
Psicópata motorizado, primate involucionado,
Energúmeno egoísta y asesino que cree llevar siempre la razón.

A ti que perdonas nuestras vidas después de ponerlas en peligro,
Tarado e inconsciente, iracundo pusilánime,
Maleducado neandertal que grita y gesticula desde la falsa seguridad de un vehículo cerrado. 


A ti incivilizado mameluco que cree que cuanto más se enfada más razón lleva,
Alborotador de los viandantes, alcornoque obstinado,
Que el tamaño de tu mala educación solo es comparable a la enormidad de tu estupidez.

A ti cataclismo con ruedas, catástrofe del mundo moderno,
Mataperros con permiso de conducir, avasallador sin escrúpulos,
Que todos tenemos que soportarte día a día.

A ti, querido conductor, quiero decirte una cosita: que te jodan. 

Y para que veas lo mucho que me preocupa que la gente como tú tenga el privilegio de conducir, me he tomado la libertad de elegir una serie de calificativos que te describen muy bien:

“Antipático, antropopiteco, atropellador, vándalo, bruto, cafre, cobarde, mula, criminal, cromañón, desgraciado, endemoniado, esperpento, esquizofrénico, fanfarrón, fulano, gánster, gamberro, gentuza, majadero, matón, mequetrefe, miserable, monigote, salvaje, sinvergüenza y troglodita.”


Y recuerda: me preocupo por ti: no deberías conducir, eres un peligro para ti mismo. Si no me preocupase no me habría ocupado de colocar todos los adjetivos del párrafo anterior por orden alfabético para que cuando los busques en el diccionario los tengas ya ordenaditos, imbécil.

Estas líneas van dedicadas, con todo mi cariño, a todos esos conductores coléricos con los que día a día tengo que soportar mientras trabajo. Ya sabéis de qué tipo de conductores hablo, así que si sois uno de ellos  sentíos libres de ofenderos. 



lunes, 26 de enero de 2015

Defina esa afirmación





¿Os acordáis de ese chaval con el que quizá compartisteis curso a los 15 años? Si hombre, ese que en septiembre se sentó en el fondo del aula, que en enero y tras una meticulosa reorganización de los asientos de la clase el profesor colocó en primera fila, y que en abril el tutor volvió a colocar en última fila porque ya había podido comprobar comprobar que la cercanía a la pizarra y el nivel de atención prestada no siempre es una relación directamente proporcional.

Creo que ya sabéis quien digo, no era el chico más popular de la clase pero no caía mal a nadie. Parecía un poco pringadillo pero los abusones le tenían cierto respeto por alguna razón que nadie sabía explicar. No prestaba ninguna atención a los profesores, suspendía 7 y luego en la recuperación de septiembre sacaba esas 7 asignaturas con notable y terminaba el año escolar con mejor nota media que tú, que no habías suspendido una en todo el curso.

 ¿Ya os habéis acordado de él? Bueno, pues entonces sabréis exactamente el tipo de alumno que fui yo en mi adolescencia. Y ahora me tenéis localizado puedo decir lo siguiente: a pesar de que nunca fui particularmente molesto en clase, por alguna razón los profesores me adoraban o me odiaban, no tenían término medio. Salvo en una ocasión: mi profesor de filosofía.

Aquello sí que era la imparcialidad hecha carne. Enemigo de nadie y únicamente amigo de sí mismo, acudía al aula con puntualidad, daba unas lecciones aburridísimas pero que destilaban cultura, conocimiento y sabiduría por los cuatro costados, y luego se marchaba mostrando la misma total falta de empatía con los alumnos que cuando entró por la puerta. 

Pongámonos en contexto: un intercambio de clases, justo antes de que Don Filosofía entrase por la puerta, y yo me encontraba vociferando mi archiconocido grito de guerra destinado a ese glorioso momento en el que estoy a punto de empezar a hacer el gamberro. En ese preciso instante se hizo en el aula un silencio sepulcral que solo podía significar una cosa: Don Filosofía se encontraba, en efecto, echándome el aliento en la nuca.

-Salga a la pizarra- me dijo mientras dejaba su maletín en la mesa con toda parsimonia y comenzaba a sacar sus apuntes que, recuerdo perfectamente, aquel día eran de Nietzsche.

Obedecí sin rechistar.

-Muy bien. Ahora defina ante la clase esa sentencia que dijo  cuando entré por la puerta, si es tan amable.- “Tan amable” en aquel momento se habría podido sustituir por “lo vas a hacer por mis cojones”, se le notaba en la mirada. 

-¿Pe… Perdone?- pregunté yo aterrorizado.

-Le he pedido que defina “A la horca todos los que no son yo”, si mal no recuerdo.- Y lo creáis o no, 12 años después de esto, no tengo ningún recuerdo de lo que dije o de lo que pasó a continuación. Lo he olvidado por completo.

Recuerdo muy bien la situación, lo humillado y lo imbécil que me sentí. Pero no recuerdo que dije ni como resolví aquello. Supongo que la clase se reiría un poco de mí, yo daría algunas explicaciones vanas, y después Don Filosofía me mandaría bien abochornado a mi asiento con la total certeza de tener que preocuparse por un alumno menos durante aquella clase. 

Y es que, queridos lectores, NADIE piensa en serio algo como “A la horca todos los que no son yo”. Y menos a los 15 años, cuando las hormonas las teníamos todas más agitadas que una botella de Coca Cola con Mentos, y cualquier persona en su sano juicio tenía bien claro a qué ejemplar del sexo opuesto se llevaría a una isla muy desierta. Durante una larga temporada. Sin interrupciones. Con una mochila bien llena de… bocadillos. Para sobrevivir, digo.




Más: Anteriormente en Lafabulosagallinadegoma, Una inteligencia superior